La mayoría de los recubrimientos de este tipo forman una capa sobre la tela que repele la lluvia, pero atrapa la humedad y el calor. En definitiva, para el ciclista, la sensación es como llevar una bolsa de basura. Y en cuanto se mueve con más energía, estirando la tela, la capa se rompe y vuelve a mojarse. La innovadora fórmula de Dr. Dry, en cambio, envuelve cada fibra individual, manteniendo las propiedades repelentes al agua incluso cuando la tela se estira. Como el aire puede seguir circulando entre las fibras, la transpirabilidad de la ropa se conserva por completo: desde calcetines hasta chaquetas y pantalones, pasando por bolsas para bicicletas y tiendas de campaña.